¡Qué obtusos!
No me explico por qué la gente es tan obtusa, tan cerrada y tan bestia (con todo mi respeto para las bestias). No comprendo qué necesidad hay de estar constantemente mirando lo que hacen los demás y criticarlo, cuando seguramente ni te afecta a tí. ¡Aaaaah, no, espera! Que eres taaan buena persona y te gusta tanto la justicia, que aunque no te afecte a tí, lo criticas igualmente porque afecta a otros...
¡Y una mierda! Lo que pasa es que te escondes bajo esa aparente solidaridad para poder atacar aquello que odias simplemente porque no te has atrevido a acercarte y a intentar conocerlo, vaya a ser que te hagan cambiar de opinión. Y es que hay gente que se aferra a sus ideas con uñas y dientes y cierran los ojos ante cualquier cosa que sospechen que pueda hacerles cambiar de opinión. ¿Pero por qué? Con lo sano que es ser humilde, reconocer que uno se ha equivocado y tener esa sensación de haberse uno quitado la venda de los ojos.
Pero no, parece que lo que se valora y lo que hace que alguien se sienta por encima de los demás es agarrarse a un pensamiento y permanecer ahí por los siglos de los siglos. Y es que no hay más ciego que el que no quiere ver. ¡Qué lástima!

0 comentarios:
Publicar un comentario