Se merece morir
Vamos a dejarnos de gilipolleces. ¿Qué es eso de que no se debe desear la muerte a nadie? ¿Por qué? ¿Quién puede mandar sobre nuestros deseos y pensamientos? No seamos hipócritas, todos en algún momento de nuestra vida deseamos que alguien muera. Y si no lo has deseado aún, tiempo al tiempo.
Existe en este mundo una sola persona a la que realmente le deseo la muerte. Es más, tengo tantas ganas de que se muera que me da igual si es una muerte dolorosa o no, con tal de que pierda la vida. ¿Que eso me hace mala persona o que trae mal fario? Me da todo igual, quiero que se muera. Ya.
Además, tengo la suerte de que se trata de una persona a la que nadie echaría de menos y por la que nadie lloraría. Nadie depende de ella ni tampoco realiza ninguna labor en la que sea indispensable. Y lo sé porque hace años que la conozco y sé perfectamente cómo es su vida. Sería una pérdida ínfima. Además es una persona mala, venenosa, interesada, que no hace bien a nadie, ¡a nadie! Ni siquiera tiene una mascota que dependa de ella.
Y quien lea esto y piense que soy mala, o que Dios (sonrisa irónica on) me va a castigar o que voy a atraer la mala suerte sobre mí... ojalá nunca tenga que enfrentarse a nadie a quien le desee la muerte igual que yo a esta persona, porque es un sentimiento que va más allá del odio.

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